Mitos y verdades sobre la esterilización de perros y gatos

15.01.2026

En internet y en conversaciones cotidianas circula muchísima información sobre la esterilización… y no toda es correcta. Aunque los beneficios de la esterilización están ampliamente respaldados por estudios científicos, todavía persisten creencias erróneas que generan dudas y, en muchos casos, retrasan una decisión que puede mejorar notablemente la salud y el bienestar de nuestras mascotas.

En este artículo repasamos algunos de los mitos más frecuentes y te explicamos qué hay realmente de cierto en ellos.

¿Los animales esterilizados engordan más?

Durante la esterilización se elimina el aparato reproductor, tanto en machos como en hembras. Este sistema consume energía para funcionar, por lo que, tras la cirugía, el gasto energético basal disminuye ligeramente. Además, la reducción de hormonas sexuales como los estrógenos y la testosterona puede provocar un aumento del apetito.

Ahora bien, esto no significa que la esterilización cause obesidad de forma inevitable. Con una alimentación adaptada y una rutina adecuada de ejercicio, el peso se mantiene sin dificultad. De hecho, diversos estudios indican que los animales que desarrollan obesidad con el paso del tiempo suelen hacerlo independientemente de haber sido esterilizados o no.

Por este motivo, la prevención es clave. Tras la cirugía se recomienda ajustar la ración diaria, evitando la comida siempre disponible, y fomentar la actividad física desde el momento en que el animal recibe el alta veterinaria.

¿Es bueno que las hembras tengan al menos una camada?

No. Desde el punto de vista médico, no existe ningún beneficio para la perra o la gata en tener una camada. Al contrario de lo que se cree, cruzarlas no previene tumores ni infecciones uterinas. Lo que realmente reduce de forma significativa el riesgo de estas patologías es la esterilización.

Tener una camada solo debería plantearse tras una reflexión muy profunda, valorando el compromiso, los riesgos del parto, el cuidado de los cachorros y la responsabilidad de encontrarles un hogar adecuado.

¿La esterilización cambia el carácter?

Sí, pero en un sentido positivo. La reducción de hormonas sexuales disminuye comportamientos problemáticos como el marcaje con orina, las fugas, la monta excesiva, la excitación asociada al celo o la agresividad entre animales del mismo sexo.

El resultado suele ser un animal más tranquilo, equilibrado y con mayor capacidad de concentración, lo que facilita tanto la convivencia como el adiestramiento. No se pierde la personalidad, simplemente se elimina el "ruido hormonal" que interfiere en su conducta.

¿Es suficiente con esterilizar solo a las hembras?

Este es un error muy habitual. Aunque son las hembras las que gestan y paren, un solo macho sin esterilizar puede dejar preñadas a numerosas hembras en un corto periodo de tiempo.

Por ello, la esterilización debe contemplarse tanto en machos como en hembras si el objetivo es evitar camadas no deseadas y contribuir a un control responsable de la población canina y felina.

¿Las hembras mayores ya no pueden quedarse preñadas?

A diferencia de las personas, las perras y las gatas no presentan menopausia. Siguen entrando en celo durante toda su vida, aunque con la edad los signos pueden ser más discretos y la fertilidad disminuir.

Esto no significa que no puedan quedar gestantes. Mientras haya celo y ovulación, existe riesgo de embarazo, incluso en animales de edad avanzada.

¿La cirugía es peligrosa, muy dolorosa o excesivamente cara?

Toda intervención quirúrgica con anestesia conlleva un riesgo, aunque en la esterilización este es mínimo cuando se realiza un correcto protocolo prequirúrgico. Por ello, siempre se recomienda una exploración completa y pruebas como análisis de sangre, electrocardiograma y radiografía de torax.

La esterilización es una de las cirugías más frecuentes en la práctica veterinaria y, en manos experimentadas y con el equipamiento adecuado, es un procedimiento seguro. El dolor postoperatorio está bien controlado mediante tratamientos analgésicos y antiinflamatorios, y el seguimiento posterior permite detectar cualquier incidencia a tiempo.

Es importante recalcar que cualquier cirugía debe ser realizada por un veterinario/a colegiado. Por desgracia hay mucho pirata suelto.

En cuanto al coste, es una inversión única a lo largo de la vida del animal. A largo plazo, resulta mucho más económica que afrontar los gastos derivados de gestaciones, partos complicados, cesáreas o enfermedades graves como piómetras, tumores mamarios, problemas prostáticos u otros procesos reproductivos que requieren cirugías más complejas y urgentes.

¿Esterilizar va contra la naturaleza?

Lo realmente antinatural es la enorme cantidad de perros y gatos abandonados que viven en la calle, sufren enfermedades, hambre y accidentes, o acaban en centros de recogida con un futuro incierto.

Nuestros animales de compañía ya no viven bajo las leyes de la naturaleza. Conviven en hogares, reciben atención veterinaria, alimentación controlada reflejada y protección frente al clima. La esterilización es una adaptación más a esta realidad y una herramienta clave para evitar la reproducción descontrolada.

Si "ir contra la naturaleza" significa prevenir enfermedades graves y mejorar su calidad de vida, entonces es una decisión coherente y responsable.

Si controlo a mi perro, ¿por qué debería castrarlo?

Además de los beneficios médicos, la esterilización reduce conductas de riesgo como escapadas, peleas entre machos y accidentes de tráfico. En una sola fuga, un macho puede fecundar a varias hembras, muchas de ellas sin dueño o sin cuidados adecuados, lo que perpetúa el problema del abandono.

¿Los machos se vuelven apáticos o débiles?

No. La vitalidad de un perro o un gato depende de su salud general, su estimulación mental y su actividad física, no de sus hormonas sexuales. Con una rutina adecuada, los animales esterilizados mantienen su energía y carácter.

Prueba de ello es que muchos perros de trabajo, seguridad o policía están esterilizados y continúan desempeñando su labor con total normalidad.

¿Pierden su "masculinidad"?

Esta idea surge de una visión excesivamente humana del problema. Para los animales, las hormonas sexuales no representan identidad ni autoestima, sino impulsos constantes que generan frustración.

Los animales no se reproducen por placer ni por deseo emocional, sino por instinto. No sufren psicológicamente por ser esterilizados ni quedan traumatizados. Al contrario, suelen vivir más tranquilos, sin el estrés continuo asociado a la reproducción.

En resumen, la esterilización es una decisión responsable que aporta beneficios claros tanto para la salud física como para el equilibrio emocional de nuestras mascotas, además de ser una herramienta fundamental para evitar el sufrimiento de miles de animales abandonados.

Si tienes dudas, consulta siempre con tu veterinario de confianza y toma una decisión informada y consciente 🐾

Veterinario | Mascotas | Animales | Perros | Gatos | Tienda | Villarejo de Salvanés | Tielmes

© 2016 CLINICA VETERINARIA TIELMES - Todos los derechos reservados
Creado con Webnode Cookies
¡Crea tu página web gratis!